jueves, 10 de enero de 2008

Diagnostican alzhéimer a Terry Pratchett


Vi la noticia por internet y me ha conmocionado bastante, ya que se trata de uno de mis escritores favoritos.

Probablemente os sonará por ser el creador de las famosas novelas del Mundodisco, un mundo sostenido por cuatro elefantes que están encima de la concha de una tortuga gigante que viaja por el espacio y que es una gran parodia de nuestro propio mundo.

Yo no conocía nada de su obra hasta que hace no mucho, el año pasado, me regalaron uno de sus libros. Concretamente se trataba de ¡Voto a bríos! Y qué decir que pocas veces he disfrutado tanto leyendo un libro y sobre todo me he reído tanto. Todo lo que ocurre en el libro es realmente absurdo, pero es un humor muy inteligente. Los personajes son muy variopintos y extremadamente irónicos, cosa que a mí me encanta y la historia es una gran parodia de las relaciones políticas entre países y las guerras.

Tanto me gustó que me dejaron más libros suyos que rápidamente “devoré” sin piedad. La forma tan irónica de hacerte ver y contarte las cosas en sus novelas es lo que más me hace disfrutar de sus obras. Pero recientemente vi la noticia. Al genial escritor inglés le han diagnosticado una cepa de alzhéimer bastante rara según he leído. Todo eso a la edad de 59 años. Es decir, que aunque no sea un jovenzuelo tampoco es tan mayor como para que le diagnostiquen un alzhéimer. La verdad es que la noticia me ha entristecido mucho.

Terry ha anunciado que acabará de escribir la obra que lleva entre manos y que cuando la acabe seguirá escribiendo. Incluso tras el diagnóstico de la enfermedad sigue conservando su sentido del humor, como ha demostrado en algunos comentarios, lo cual es de alabar. Esperemos que a pesar de la enfermedad pueda brindarnos todavía libros y libros con su visión crítica e irónica del mundo.

miércoles, 9 de enero de 2008

La Sociedad de Autores

Año nuevo, canon nuevo. Ahora el famoso impuesto que nos acusa de infringir la ley antes de infringirla se aplica también a USB’s, mp4’s o reproductores de DVD. Demos gracias a la Sociedad de autores, un loable grupo de personas que se mete un dinero en el bolsillo sólo “por si acaso hacemos algo”

¿No se supone que uno es inocente mientras no se demuestre lo contrario? Ah, sí, pero es que la descarga de archivos compartidos por internet NO es delito en España. ¿Entonces? ¿Lo he entendido yo mal o nos ponen una multa por algo que es completamente legal y que ni siquiera hemos hecho todavía? No hay derecho. Y ese dinero que pagamos es para estos buitres de la música. Estamos ante la mayor estafa del presente siglo. Yo, por ejemplo, sólo uso mi USB para las cosas de clase, no llevo música ni otras cosas piratas. O si uso un CD para meter las fotos que hice con mi cámara, me están sableando una cantidad que no es suya, ya que el único autor de lo que estoy almacenando soy yo. Llamemos a las cosas por su nombre: me están robando.

Me entristece mucho pensar que esta gentuza está cargándose la música vetando nuestra libertad de expresión. Estoy hablando de la música de verdad, no de la mierda que suena en los 40 principales o la MTV, que son los grandes beneficiados de todo esto, No vaya a ser que conozcamos otros tipos de música que nos gusten más y ya la tenemos liada…

Cuando oigo algo de los individuos que forman la Sociedad de autores y o de aquellos que profesan su fe me entran ganas de vomitar. Para ellos la música es un negocio. Es dinero. Hay que vender. Y sin beneficios, claro está, no hay negocio rentable. A mí eso me duele en el alma, porque yo la música la siento dentro de mí. Para mí la música es una manera casi mágica de comunicarse, de decir con una canción “estoy feliz”, o de transmitir la tristeza en el momento de componer la canción reflejada en una melodía, o de contagiar la energía o la rabia en un riff de guitarra. En definitiva, conseguir contagiar en el oyente un sentimiento del compositor, hacerle sonreír, llorar o que se le pongan los pelos de punta escuchando su obra. Para mí eso es la música. Y en algún momento esos señores perdieron el norte.

martes, 8 de enero de 2008

Discos de 2007: Elvenking - The Scythe

Seguimos repasando los discos que más me llamaron en 2007. Le toca el turno a la banda italiana Elvenking. Nada más observar la portada de este disco podemos ver que Elvenking han querido dar un giro a su sonido.

En sus inicios hacían folk con un toque power, pero con este disco, el cuarto en su carrera, han tomado influencias de géneros más oscuros, como el death metal y las incorporaron a sus canciones. Y es que a diferencia de los discos anteriores, The Scythe carece de parte del “toque happy” que les caracterizaba. A cambio, han recrudecido su sonido.

Las voces suenan ahora mucho más agresivas que en discos anteriores, lo cual es coherente con el sonido general de este disco, incluso podemos escuchar algún que otro gruñido, como en Poison Tears o Infection. Los estribillos siguen siendo muy pegadizos, valga como ejemplo el de Death and the Suffering o la comercial The Divided Heart. Poison Tears destaca también por empezar con empezar con un riff de guitarra bastante duro, tónica habitual durante todo el disco como podemos comprobar en otras canciones como Dominhate.

El violín pasa ahora a un segundo plano, cediendo terreno frente a las guitarras. Durante todo el disco ejerce el papel de segundo instrumento, acompañando siempre a la voz o a las guitarras. De esta fusión de estilos quedan cosas tan interesantes como el toque folk que tienen canciones como Riddle of Stars unido a la fuerza de sonidos más duros, y el uso de las guitarras acústicas muchas en muchas canciones. Destaca en este aspecto Totentanz, un interludio instrumental en el que las guitarras acústicas acompañan a la melodía del violín. Dándole al disco un toque de variedad muy acertado. Lástima que no hayan más cortes de este estilo en el disco.

En conclusión, un buen disco, pero he echado en falta más variedad, ya que todas las canciones son parecidas y también algo de ese “toque happy” que me alegraba el día con sus primeros discos, claro que lo que han perdido por ahí lo han ganado en guitarreo, lo cual no está mal, a pesar de haber perdido parte de la magia de discos anteriores más folks.

Os dejo con el vídeo que sacaron para la canción The Divided Heart, ¡que disfrutéis!

Regalos

Seguro que en estas fechas todos hemos recibido regalos y hemos regalado, pero ¿os habéis preguntado qué sentido tiene todo eso? No, seguro que no. Quienes me conocen saben que detesto los regalos. Detesto regalar y sobre todo detesto que me regalen.
Veamos, regalar algo consiste en renunciar a ese algo desinteresadamente y dárselo a otra persona como muestra del afecto que sentimos hacia ella. Es una acción generosa y altruista que da y no espera recibir nada a cambio. Y es aquí donde falla todo. Nadie regala nada sin esperar recibir nada a cambio. Todo el mundo hace regalos porque espera recibir algo a cambio. Y eso no es lo que se supone que es un regalo.
Llega el cumpleaños de alguien y todo el mundo le regala a ese alguien. Lo que no saben es que inconscientemente lo hacen para que cuando sea su cumpleaños ese alguien se vea obligado a regalarles a ellos algo. Es decir, lo único que le están regalando es un compromiso social.
Lo que me da tanta rabia de los regalos es que es el colmo de la hipocresía. Gente que te cae muy mal y sabes que tú le caes muy mal de repente te regala cualquier gilipollez. Y tienes que sonreír como un idiota, decir que te gusta aunque lo detestes y darle las gracias. Y la gente hace eso en Navidad, o en tu cumpleaños, y te olvidan durante el resto del año. Pero ya tienen la conciencia tranquila aunque pasen de ti durante los próximos 12 meses. Por eso odio los regalos materiales y los regalos por compromiso.
Si fuese mi cumpleaños e invitara a todos mis amigos, el mejor regalo que me podrían hacer no es una colonia de mierda o cosas igualmente carentes de significado. Para mí el mejor regalo que podrían hacerme es simplemente su compañía. Su presencia, su tiempo que deciden compartir conmigo. Eso es un regalo de verdad. Pero en fin, soy el único que piensa así. Supongo que soy un bicho raro…

lunes, 7 de enero de 2008

Sonata Arctica - Unia


Seamos sinceros. Yo a este disco le tenía mucho miedo. Miedo de escucharlo y no escuchar metal. Pero siguen vivos, y es que el quinto trabajo de los finlandeses es un disco que me ha sorprendido positivamente dadas las expectativas que tenía. No os voy a mentir, no es el mejor disco de su carrera, pero al menos es algo diferente. Es, ante todo, un disco de experimentación.
El grupo liderado por Tony Kakko intentó desmarcarse de su etiqueta de grupo power de doble bombo y muchos teclados y lo consiguieron. Unia es un disco mucho más complejo que cualquiera de los anteriores. Las canciones están formadas por partes diferentes que fluyen sin cesar. Las melodías, los arreglos y sobre todo la estructura de las canciones son mucho más complicadas que en anteriores trabajos. En general, es menos cañero y rápido, pero sigue teniendo ese “toque Sonata”. Como he dicho antes, Unia es un disco casi experimental, como si hubiesen decidido probar cosas nuevas para escuchar el resultado, y hay cosas que han salido bien y otras que no tanto.
Siguen habiendo algunas canciones cañeras, que recuerdan más a la Sonata Arctica de los viejos tiempos, como The Harvest (buenos solos de guitarra y teclado) o It Won’t Fade (una de mis favoritas del disco). Del disco destacan dos canciones por encima de las demás. Una es My Dream’s But a Drop of Fuel for a Nightmare, una canción casi tan compleja como su título, que arranca como una balada al piano que va cogiendo velocidad y fuerza para explotar en una sucesión de secciones realmente brillante de principio a fin, una delicia para el oído. Pero la auténtica joya de este disco es Caleb. Este corte es la continuación de The End of this Chapter, de su segundo disco, Silence. Caleb es, sin duda, una canción mágica, de las que te pone los pelos de punta. Melodías llenas de melancolía, tristeza o rabia se van sucediendo creando un clímax que te hace escucharla una y otra vez. No me canso de oírla, es una preciosa obra de arte. Pero no todo el disco es así. Hay canciones que no acaban de funcionar, como For the Sake of Revenge (la distorsión del bajo la estropea) o The Worlds Forgotten, the Words Forbidden (que no llega a ser un interludio pero le falta algo para ser una canción buena), y sobre todo la ausencia de una buena balada como nos tenían acostumbrados, ya que ni Good Enough is Good Enough y sobre todo Under Your Tree llegan a dar la talla.
Esperemos que vayan tomando buena nota de los resultados de este disco, que incorporen lo que suena bien en los siguientes y vayan descartando lo que no acaba de sonar, construyendo así un sonido aún mejor. Os dejo con el single que sacaron del disco, la canción Paid In Full:

Discos de 2007

2007 ya ha pasado a la historia y es hora de hacer balance de todo lo ocurrido y repasar los acontecimientos más importantes. Como no me voy a poner a hacer balance de mi vida personal aquí en medio (porque no yo no soy idiota y a ti no te incumbe) ni voy a ponerme a hablar de política o metafísica (porque no le importa a nadie) me he propuesto hacer un repaso musical por los discos que más he escuchado estos últimos meses y que han marcado mi 2007, aun que sea en el ámbito musical. Disfrutad ;)

sábado, 5 de enero de 2008

El año no empieza en enero

Ya es mucha la gente que me ha felicitado el nuevo año, que me ha deseado todo lo mejor para 2008 y todas esas cosas que se dicen siempre por compromiso y a las que tienes que responder con una sonrisa de idiota: “Igualmente”. Pero la verdad es que esto del nuevo año es un concepto totalmente equivocado. El año no empieza en enero. El tránsito de un año a otro supuestamente conlleva cambios, una nueva etapa, con cosas nuevas a las que tienes que acostumbrarte que marcan tu día a día y que el año pasado no estaban, y otras cosas a las que estabas acostumbrado el año pasado y que este año ya no están. Yo quizás, por ser estudiante, tengo la suerte de verlo un poco más claro. Yo no mido los años igual que todo el mundo, sino según los cursos que voy estudiando. Me refiero, cuando digo “El año que entré a la carrera…” me estoy refiriendo a la segunda mitad de 2005 y la primera mitad de 2006. Yo lo cuento todo como el mismo año. Y la segunda mitad de 2006 lo cuento como un año distinto, “el año que estaba en segundo de carrera”. Seamos lógicos, en cualquier curso no cambian demasiado las cosas de diciembre a enero a la vuelta de Navidad. Como ya os habréis percatado, el año lectivo va de septiembre a junio o julio en teoría, pero en carreras tan… “light” como la mía siempre se alarga hasta septiembre del año siguiente, la última oportunidad. Es por eso que para mí el año empieza en septiembre. En enero ya llevamos varios meses del nuevo año. Pero no pasa sólo con las carreras. Los colegios e institutos también empiezan en septiembre el nuevo curso, tras acabar en junio y disfrutar de las vacaciones. Cualquier currante suele disfrutar de sus vacaciones en verano y volver al trabajo en septiembre. Y más cosas que marcan nuestro día a día empiezan en septiembre: La temporada de fútbol empieza en septiembre (más o menos) y dura hasta junio, curioso ¿no? ¿Y la televisión? Siempre es en septiembre cuando presentan los nuevos programas y renuevan la programación que ya había para la “nueva temporada”. Así pues, no os dejéis engañar. Si fuésemos objetivos celebraríamos el cambio de año en septiembre, que es donde más cambios se producen en nuestro día a día. Todo lo demás es hacer el indio.

¿O no?